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David Villa cierra el año con 41 goles

 

 

 

El delantero del Valencia, David Villa, cerrará este año 2008 con 41 dianas ni más ni menos. Su mejor registro en el fútbol profesional y una marca que le ha hecho ser noticia constante, especialmente cuando se abre el plazo para fichar en verano y en invierno, pero el asturiano se cogió de la mano del Valencia hasta la eternidad, se juraron amor eterno y cerraron las puertas a cualquier infidelidad. Su amor no tiene precio, sólo los 150 millones de su cláusula y por eso David es patrimonio ché y de la Roja, con la que ha explotado, encumbrándose en la Eurocopa y anotando 12 de sus 41 goles en este año.

En 58 encuentros ha marcado un total de 41 tantos, sólo superado por Eto’o (44). Eso sí, el Guaje ha contado con el hándicap de que su club pasó medio año entre tinieblas, en la etapa de Ronald Koeman como entrenador y en las que el Valencia rondó con el descenso. Fueron sus peores meses pero, aún así, saldó ese negro periplo con su primer título desde que llegó a Mestalla, la Copa del Rey cosechada en el Calderón ante el Getafe que, de paso, le dio el pasaporte para la Copa de la UEFA. Su segundo hándicap, pues sin Champions.

Al atacante de Tuilla le ha faltado lucir en la Liga de Campeones para disparar aún más su cotización y poder optar a los premios individuales que se otorgan. En la pasada edición, el Valencia cayó en la primera fase y, en la presente Champions los chés están ausentes. De sus botas han nacido ya 12 goles esta Liga y eso que el último mes no ha sido bueno para él.

En total, sus registros reflejan 29 dianas en los 45 partidos que ha jugado con el Valencia en este 2008. Su mejor momento llegó en la recta final de la pasada campaña, cuando en los dos últimos encuentros hizo cinco goles que anunciaban lo que estaba por llegar: una Eurocopa de ensueño. El asturiano, mermado por las lesiones durante la temporada, tuvo el descanso que le faltó otros años, por lo que cuando llegó la cita de Austria y Suiza estaba física y mentalmente pletórico. Algunos lo situaban como suplente en las quinielas de Luis Aragonés, apostaban por un 1-4-5-1 con Torres como único punta, pero El Sabio de Hortaleza ejerció como tal y echó mano de Villa.

En el verano futbolístico más feliz que se recuerda en este país, el ’Guaje’ fue el primer gran protagonista. Desde el debut dejó claro que llegaba a la Eurocopa con la doble intención de ganarla y ser el máximo artillero. Conseguiría las dos cosas, gracias a su espectacular arranque del torneo. En el debut frente a Rusia, ante la que se lesionaría posteriormente en la semifinal, el ariete hizo un hat trick histórico en 75 minutos. Pasó a ser la estrella de la Roja y refrendó esa condición en su siguiente aparición. En el segundo duelo, doblegó a Suecia con un golazo para el recuerdo. Sobre la campana agarró por corazón y fe un envio largo de Capdevila, su empeño lo plantó ante el meta rival y fusiló un 2-1 que le daba la clasificación para cuartos.

Por si tanta alegría no era suficiente, Villa festejó el ascenso de su Sporting en plena Eurocopa. Desde Neustift siguió en directo el último partido de los gijoneses, prolongando un sueño que parecía infinito. Pero Italia aparecía en el horizonte y, con ella, el maleficio de los cuartos de final.

También David fue clave para superar ese obstáculo. Tras empatar a cero, Luis Aragonés se dirigió a Villa y le espetó sobre el césped del Prater: "El primer penalti es el más importante. Lo va a lanzar usted". Dicho y hecho. Gol y primer paso hacia una semifinal en la que se rompería. Sus lágrimas no le impidieron ver que estaba ante una cita histórica y, en la final contra Alemania, disfrutó de lo lindo desde el banquillo. Después, baño de champán, festejo, autocar descapotable... y un verano convulso.

Su gran Eurocopa hizo que los grandes del continente pensaran en su contratación. Pero la llegada de Vicente Soriano a la presidencia zanjó el tema: renovación, mejora y cerrojo echado. Como el chico agradecido que es, Villa arrancó la campaña mejor que nunca y de septiembre a noviembre anotó con insistencia. El día 30 hizo el último y después se le secó la tinta anotadora con la que ha escrito la historia de un 2008 que jamás podrá olvidar. Que nadie podrá olvidar.

Pese a que se computa todo el año, los números de Villa muestran que, de los 12 meses, en tres de ellos no anotó, con lo que sus 41 dianas se han acumulado en sólo nueve meses. El asturiano, por culpa de las lesiones, no vio puerta en el mes de enero y hubo que esperar a febrero para que abriese su cuenta anual. Luego, descansó el mes de julio, que no debe contabilizarse y en diciembre atravesó otra etapa de sequía (lleva 350 minutos sin marcar), con lo que sus registros se produjeron en nueve meses. En ellos, hizo dos tripletes (Levante en Liga y Rusia en la Euro) y hasta siete dobletes.

 

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